La Fundación Alhóndiga de Tacoronte y CajaCanarias presentan el libro “Malvasía en Canarias” el próximo martes 1 de diciembre a partir de las 19.30 horas en la sede de esta Fundación situada en la C/ Calvario s/n de Tacoronte.
La importancia del vino Malvasía en Canarias fue tal que se consideró el mejor embajador de las Islas durante más de dos siglos. El sabor y aroma de los afamados 'Canary sack' fueron elogiados por gran parte de la sociedad europea y americana de la época, conquistando los paladares de reyes, nobles, destacados personajes de la vida pública y la literatura e, incluso, estando presente en la firma de importantes acuerdos y tratados políticos, como la firma de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica.
De hecho, ya en la primera mitad del siglo XVI , y coincidiendo con la decadencia del cultivo de la caña de azúcar, el vino canario cobra relevancia gracias a dos circunstancias fundamentales:- la alta calidad lograda por el vino “malvasía”, elaborado con la variedad del mismo nombre que, procedente, según varios autores de la isla de Candia (actual Creta), llega al Archipiélago en la segunda mitad del siglo XV, seguramente desde Madeira, y- la situación geográfica de las islas, puente de tres continentes y escala obligada en las rutas oceánicas de navíos comerciales, aventureros y piratas, que descubren y difunden la calidad del “malvasía” de Canarias
El malvasía es un vino de elaboración lenta, al proceder de uva sobremadurada, por lo que el viticultor debe recorrer periódicamente la misma parcela antes de terminar de recolectarla, hasta que cada racimo alcance su grado óptimo. Posteriormente, la uva se deposita extendida en estanterías de cañizo o en ‘secaderos’ para que le de el sol. Tras permanecer así varios días, esta uva ‘pasa’ se despalilla, casi siempre a mano, antes de pisarse. El mosto obtenido y parte del raspón se introduce en barricas para que inicie la fermentación alcohólica, que se paralizará de forma natural por el alcohol generado, antes de trasegarse y volverse a poner en barrica.